Durante casi 40 años he estado interesado en el tema de la sanación. He visto a personas sanar en hospitales y hogares, con remedios médicos, naturales o sin recurrir a nada.
También he observado fallas en recibir sanación a pesar del método utilizado. Todas estas observaciones, discusiones con profesionales médicos y, principalmente, mi estudio de las Escrituras, me llevaron a escribir un libro sobre sanación hace un par de años.
Dios Sana, pero ¿Por Qué No Todos Reciben Sanación?
¡Dios sana, está en todas las páginas de la Biblia! Entonces, ¿por qué no todos reciben la sanación que necesitan? Esa es la pregunta correcta. Es también un gran secreto para recibir sanación, porque al hacerse esa pregunta, uno pasa de preguntarse si Dios puede y sana, a descubrir cómo recibir lo que realmente Él ofrece.
El Secreto de la Fe
Al examinar detenidamente los registros de sanación en las Escrituras, algunas cosas se hacen obvias. Primero, la sanación del poder de Dios está disponible. Segundo, no se limita a un grupo, edad o género en particular. Y tercero, ¡la sanación de Dios es posible para cualquier enfermedad, incluso la muerte!
Entonces, si todo eso es cierto, ¿por qué no vemos a más personas recibiendo sanación? Nuevamente, es una buena pregunta. La respuesta es un tremendo secreto para recibir cosas de Dios, incluida la sanación. Quizás las mejores palabras son las de Jesucristo mismo: «Si puedes creer, todo es posible para quien cree». Esa es la clave más grande y el mayor secreto para recibir cualquier cosa de Dios. Es una de las verdades más básicas de la vida.
Esto explica claramente por qué algunos reciben y otros no. También es una indicación obvia de que Dios nos ha dado libre albedrío para elegir. Y al darnos esa libertad, Él no interferirá con nuestras decisiones de creer lo que queramos creer.
Entonces, para recibir de Dios, ya sea sanación, prosperidad o cualquier otra promesa en las Escrituras, uno necesita hacer lo necesario para creer Sus promesas. A veces hay cosas simples de aceptar y creer, y recibimos. Otras veces puede parecer una lucha. Enfocarse en por qué no has recibido es autodestructivo y una pérdida de tiempo.
Haz lo que tengas que hacer para llegar al punto de aceptar Su promesa absoluta, incondicional e inequívocamente, y luego espera recibirla. La clave más básica y vital para recibir cualquier cosa de Dios es creerle; aceptar lo que Él dice como verdadero; tener confianza en que Él puede y quiere cumplir lo que ha prometido. Llegar a ese punto desbloqueará el poder de Dios en tu vida, y recibirás sanación.